
Los alumnos de la XX Promoción de la Escuela de Práctica Jurídica recibieron el Diploma de Aptitud de manos del Decano, Ricardo Gavilanes, en el transcurso del solemne acto organizado con motivo de la celebración de la Festividad Colegial.

Con esta credencial los abogados ya pueden ejercer con total legitimidad la profesión y además ingresar como abogados de oficio en los distintos turnos coordinados por el Colegio. El diploma avala los conocimientos necesarios y el paso por la Escuela de Práctica Jurídica, condición inexcusable para ejercer la profesión, tanto de abogados como de procuradores. Hay que recordar aquí que si no se obtiene esta titulación la exigencia para acceder a los turnos es de tres años de experiencia. Pero la mayor ventaja es la integración en el mundo judicial de la provincia, algo que de no ser así resultaría una ardua tarea para un recién licenciado. Por no hablar del cúmulo de conocimientos de tipo práctico que reciben directamente de los distintos profesionales de otras tantas áreas del mundo del Derecho.
Desde este curso, los alumnos pueden obtener la certificación de los dos ciclos en un año.
En el presente curso están matriculados 15 alumnos en prácticas de segundo ciclo, cuatro de ellos en la nueva modalidad, es decir, en ambos ciclos a la vez. Otros doce están realizando prácticas de primer ciclo. La Escuela viene funcionando desde hace 21 años y hubo algún curso en el que las matriculaciones superaron los 40 alumnos inscritos. Tras un periodo de descenso, vuelven a incrementarse las matrículas.
