Locus Appellationis: Boletín Informativo del Ilustre Colegio de Abogados de León

LocusAppellationis 56 Enero 2010 Galería Fotográfica
Vida Colegial

Antonio Silván: "El mayor logro no es un éxito, sino saber asumir un resultado desfavorable"

El Consejero de Fomento de la Junta de Castilla y León y abogado leonés ofició con sapiencia y orgullo su papel de Padrino de Honor de la Promoción de Abogados 2009
"Es más difícil explicar al cliente que no tiene razón o que una pretensión es inviable, que lo contrario"
"No es la licenciatura sino la experiencia en el ejercicio profesional la que nos hace abogados"

El Consejero de Fomento de la Junta de Castilla y León, Antonio Silván, ha sido el Padrino de Honor de la Promoción de Abogados 2009 del Colegio de Abogados de León, representación que asumió con orgullo y responsabilidad, agradecido y nostálgico a la vez, al rememorar su propia vivencia colegial de hace 16 años. En su discurso tuvo palabras de aliento y comprensión para sus apadrinados, pero también reflexiones que no forman parte del ideario profesional hasta transcurridos años de experiencia. Un discurso, en definitiva, inspirado más desde el sentimiento que desde el tecnicismo jurídico, como él mismo subrayó.


Pie de imagen: Antonio Silván durante su intervención, siempre atento en gestos y palabras a sus apadrinados.

Recordó el padrino a la quincena de nuevos letrados leoneses que ha llegado el momento de asumir que, como profesionales de la abogacía, son una pieza angular dentro de la Administración de Justicia y, por tanto, también en las relaciones que los ciudadanos mantienen con las Administraciones. "Abogacía y política comparten esa vocación común de servicio a la sociedad", indicó.

El también letrado leonés, ahora en situación de no ejerciente, recordó la alta estima en que la sociedad tiene a los abogados, que "constituyen un soporte básico de los poderes fundamentales del Estado de Derecho, como es el Poder Judicial". Señaló Silván a los jóvenes letrados el hecho trascendental que supone para sus vidas profesional y personal la incorporación al Colegio para ejercer la abogacía. "Una profesión apasionante, dura, de enorme responsabilidad, que os va a ofrecer grandes satisfacciones -puntualizó-, pero también, y de ahí su grandeza, tremendos sinsabores".

Tras recordar los sentimientos encontrados que vivió el día de su propia colegiación (alegría, satisfacción, responsabilidad, temor…) bajo el padrinazgo personal de su gran amigo, José Luis Celemín, Silván pasó a rememorar algunas de sus vivencias personales como profesional. "Hoy apenas recuerdo los asuntos en los que intervine y con resultado favorable, (…) pero desde luego no olvido, y vienen a mi memoria, todos y cada uno de aquéllos en que el resultado no fue el apetecido".

Siguiendo esta dinámica, rogó a los recién incorporados abogados que tuvieran presente siempre que "el mayor logro no es celebrar un éxito, sino saber asumir un resultado desfavorable".

Admitió el padrino conocer los sentimientos de incertidumbre que probablemente embargaban a cada joven, al tiempo que les animaba a enfrentarse al futuro con valentía e ilusión, conscientes de que "no es la licenciatura sino la experiencia en el ejercicio profesional la que nos hace abogados". "Una profesión que debe regirse por la prudencia, la profesionalidad y los principios éticos y deontológicos, todo ello guiado por la lealtad", puntualizó.

Precisamente la lealtad es la que debe presidir la relación primero con los clientes que han depositado en el abogado su confianza. "A ella debéis responder con el adecuado asesoramiento -aconsejó-, atemperando su actuación cuando creáis que le asiste la razón, y moderando su comportamiento cuando esta le falte". "Es más difícil explicar que no se tiene razón o que una pretensión es inviable, que lo contrario".

La lealtad es igualmente necesaria con quienes componen la Administración de Justicia en todos sus estamentos, señaló. "Ellos tienen la delicada obligación de impartir la Justicia desde las diferentes posiciones, y en la mayoría de los casos antagónicas, que los abogados les plantean".

Es imprescindible la lealtad, subrayó, con el compañero, "deseando siempre para él lo que desearíais para vosotros".

Finalizó el Padrino de Honor su intervención deseando a los letrados noveles la más sincera enhorabuena por incorporarse a una profesión ilusionante y apasionante. Y un sincero agradecimiento, "desde el corazón", al Ilustre Colegio de Abogados por la oportunidad y el honor, añadió, "de representar como padrino a la promoción 2009 de una profesión a la cual me siento orgulloso de pertenecer".


Pie de imagen: De izquierda de derecha, Ángela Casado Diago, Secretaria Provincial de Justicia; Emilio Fernández y Manuel García Prada, Fiscal Jefe y Presidente de la Audiencia Provincial, respectivamente; Antonio Silván, Consejero de Fomento; Ricardo Gavilanes, Decano del Colegio; Juan Carlos Suárez-Quiñones, Decano de los Jueces e Ignacio Javier Fernández Vega, vicedecano del Colegio.

Pie de imagen: El Decano le hace entrega al Padrino de Honor de un pergamino, como recuerdo de su actuación a favor de la promoción del 2009.

J. Sánchez

Locus Appellationis - Número 56 - Año 2010.
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